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Tipos de té verde: conoce las distintas variedades

Conoce los tipos de té verde

Un auténtico té verde se distingue por su cualidad de ser dulce, refrescante y revitalizante, como un resplandeciente día primaveral. Sin embargo, el té verde no es una bebida monocromática; en el mercado, se pueden hallar diversas clases de té verde, que van desde las variedades más económicas hasta las exquisitas calidades Premium que son especialmente importadas desde Asia, dirigidas a los paladares más exigentes.

El proceso de obtención del té verde es una auténtica danza de transformación. Comienza con la recolección de las hojas frescas, que luego se someten a un minucioso proceso de detención de la oxidación mediante la aplicación controlada de calor, ya sea en hornos o a través de corrientes de vapor.

Hojas de té verde

Esta etapa es crucial, ya que define en gran medida el sabor y las propiedades del té. Las hojas, una vez secas, son hábilmente enrolladas y posteriormente enfriadas antes de ser cuidadosamente envasadas al vacío.

En términos generales, el té verde obtenido de zonas montañosas se considera superior y es más caro que el té cultivado cerca del nivel del mar dado que el aire frío y húmedo de la montaña y las fluctuaciones de la temperatura hacen que este tipo de té verde sea muy matizado y sabroso.

Entre todos los países, Japón y China son los productores de té verde de mejor calidad, y los dos grandes grupos de té verde que refieren a su origen son por supuesto, los tés verdes japoneses y los chinos.

Los exquisitos tés verdes japoneses: una inmersión en la tradición y la singularidad

Japón, con su impresionante producción de té verde, se destaca como un pionero en la cultura del té. Es importante destacar que en el país del sol naciente, todo el té comercial disponible en la actualidad es de la variedad verde; no se hallarán rastros de té Oolong o negro que provengan de estas tierras. 

Este fenómeno se debe a que prácticamente la totalidad de la cosecha de té en Japón se destina a la elaboración de té verde, un tesoro con características únicas que lo distinguen del resto del mundo.

Uno de los aspectos más notables de los tés verdes japoneses es la forma distintiva de sus hojas, que se asemejan a agujas finamente esculpidas. Su color verde, profundo e intenso, es un verdadero deleite para la vista y el paladar. Aquí reside la primera divergencia con los tés verdes chinos: mientras que en China se prefiere el tostado, en Japón el té se somete a un proceso de vaporización que realza su singularidad.

La alta mecanización en la producción de té verde en Japón responde a dos razones fundamentales. En primer lugar, la mano de obra en este país es reconocida por su elevado costo, lo que ha impulsado la adopción de tecnología avanzada para optimizar el proceso.

El exquisito té verde japones

En segundo lugar, Japón se destaca como un gigante en la industria tecnológica, lo que se refleja en su enfoque moderno hacia la producción de té.

Si bien aún es posible encontrar tés elaborados artesanalmente, esta distinción está reservada exclusivamente para las variedades de más alta calidad, lo que a su vez se traduce en precios elevados.

El epicentro del cultivo de tés verdes en Japón se encuentra en la región de Uji, en la parte central de la isla de Honshu, cercana a la antigua capital Kyoto. Otras zonas destacadas en la producción de té verde incluyen Shizuoka, Shiga, Gifu, Saitama, Honshu y la isla de Kyushu. Un aspecto fundamental en la formación del carácter de los tés japoneses es el proceso de sombreado al que son sometidos.

Los llamados “tés de sombra”, como el Matcha y el Gyokuro, son cubiertos con telas negras antes de su recolección. Este cuidado proceso sume a los árboles de té en un estado de penumbra, lo que tiene como resultado hojas que reciben una menor cantidad de luz solar. Esto, a su vez, provoca que las hojas produzcan una mayor cantidad de aminoácidos y clorofila, mientras que los taninos se mantienen en niveles bajos.

 

El resultado es un sabor dulce natural, conocido como “umami”, que distingue a los tés verdes japoneses.

La apreciación de estos tés se profundiza en su sabor característico, que se percibe como dulce y vegetal, gracias a la técnica de procesamiento con vapor, en contraste con la tradicional tostación utilizada en China. Japón también se enorgullece de producir mezclas de tés que incorporan hojas de diferentes orígenes y las procesa de acuerdo a la variedad correspondiente, teniendo en cuenta la frescura y la protección contra la luz solar.

El resultado es una gama diversa de sabores que nunca deja de sorprender a los amantes del té. El color de los tés japoneses tiende a ser un verde intenso, un testimonio visual de su excepcional calidad.

Llegamos a la exploración de los destacados tés verdes japoneses, una gama exquisita de infusiones que despiertan los sentidos y deleitan los paladares más exigentes.

El té Matcha

es uno de los exponentes más emblemáticos de la rica cultura y tradiciones japonesas, siendo utilizado en las solemnes ceremonias del té. La obtención del Té Matcha se logra mediante la meticulosa molienda de las hojas de la variedad conocida como Tencha de té verde, hasta obtener un polvo de tonalidad verde intensa.

Lo que hace singular al Té Matcha es que, en su infusión, se consume la hoja en su totalidad, lo cual está intrínsecamente vinculado a sus propiedades excepcionales.

El té matcha

Es relevante destacar que en los últimos años, el Té Matcha ha experimentado un crecimiento significativo en popularidad en Occidente, en virtud de sus múltiples beneficios para la salud. Los Tés Matcha de calidad premium son cultivados a la sombra, siguiendo la misma tradición que los preciados Tés Gyokuro.

Las hojas son cosechadas con esmero y sometidas a un proceso de secado minucioso antes de ser pulverizadas con la ayuda de piedras especiales. Este proceso laborioso y cuidadoso confiere a los Tés Matcha una distinción que se refleja en su precio más elevado en comparación con otras variedades.

Es importante resaltar que el Té Matcha es ampliamente reconocido como el té verde más beneficioso para la salud, gracias a su abundante contenido de antioxidantes y otros compuestos saludables. Esta bebida no solo deleita los sentidos con su sabor único, sino que también proporciona un impulso revitalizante y una sensación de bienestar.

El té Sencha

Es una exquisita variedad de té verde de calidad superior, obtenido de los brotes más tiernos de la planta Camellia Sinensis, recolectados con esmero durante los meses de mayo y junio. Esta joya de la cultura japonesa es una elección popular, tanto para disfrutar en una taza caliente durante los fríos meses de invierno como para refrescarse con su frescura en los calurosos días de verano.

Lo que distingue al Sencha es su proceso de elaboración, que involucra un breve y delicado vaporizado, preservando así la esencia de su sabor vegetal y otorgándole su característico color verde oscuro.

El té verde Sencha es conocido por sus notables propiedades anticancerígenas, lo que lo convierte en una elección saludable y deliciosa. Pero su relevancia va más allá de sus beneficios para la salud; el Sencha es un componente fundamental de la vida social y cultural de Japón.

El té Sencha

Desde la recolección de las hojas hasta su posterior vaporización, cada paso es llevado a cabo con meticulosidad y precisión, resultando en un té de sabor suave y aromático.

Es importante destacar que los tés Sencha pueden ser clasificados en función de la duración de su proceso de vaporización. El método tradicional, que dura entre 30 y 60 segundos, da como resultado los Sencha tradicionales conocidos como Asamushi. Estos tés se distinguen por su color amarillo y su sabor fuerte y dulce, deleitando los paladares más exigentes.

Más del 75% de las regiones japonesas dedicadas a la producción de té se dedican a cultivar el Sencha, especialmente en las áreas de Shizuoka y Kyushu. Aquí, las plantas de Camellia Sinensis destinadas a esta variedad crecen bajo la plena exposición al sol, a diferencia de otras variedades notables como el Matcha o el Gyokuro, cuyos campos se encuentran en zonas de sombra parcial.

Este abundante sol contribuye al rápido crecimiento de las plantas, lo que a su vez enriquece las hojas con vitamina C y taninos.

Precisamente, es esta alta concentración de taninos lo que confiere al té Sencha su sabor distintivo y particular, una experiencia inigualable que se traduce en cada sorbo de esta maravillosa bebida.

El té Genmaicha

Es conocido como la fusión japonesa entre el té verde y los granos tostados, principalmente el arroz. Su infusión revela un tono marrón y un sabor tostado, cortesía del arroz. Genmaicha, elaborado a partir de distintos tipos de té verde japonés como Sencha, Bancha o Gyokuro, aunque la elección más común recae en Bancha o Sencha.

En cuanto a los granos que acompañan al té Genmaicha, se pueden emplear diversos cereales, como trigo o maíz, aunque el arroz es el preferido por excelencia.

La preparación de este exquisito té implica seleccionar minuciosamente los granos de arroz enteros y tostarlos en un tambor giratorio durante unos minutos, sometiéndolos a temperaturas que oscilan entre los 150 y 175ºC. Este proceso carameliza los azúcares y el almidón, otorgando un sabor ligeramente dulce al conjunto.

En ocasiones, la intensidad del calor provoca que los granos de arroz revienten, generando unas “palomitas” blancas conocidas como Hana.

El té Genmaicha

No obstante, es relevante destacar que estas “palomitas” se incorporan mayormente por motivos estéticos, enriqueciendo la apariencia del té más que su sabor. Es por ello que el té Genmaicha suele llevar el curioso sobrenombre de “el té de las palomitas”.

El té verde Genmaicha ha cultivado una reputación como estimulante de la digestión, lo que lo convierte en una elección idónea después de comidas copiosas. En muchas ocasiones, los japoneses optan por crear su propia versión de Genmaicha de forma artesanal, combinando arroz integral tostado con té Sencha.

Debido a que esta mezcla contiene menos cantidad de té en comparación con otros tés, el Genmaicha ostenta un contenido reducido de cafeína, lo que lo convierte en una opción especialmente adecuada para niños y adolescentes.

El té Gyokuro

Cuyo nombre traducido significa “gotas de rocío como joyas,” es una exquisitez de la gama de tés verdes. Proviene de los primeros brotes, los más tiernos y delicados, que emergen en el mes de mayo. Lo que distingue al Gyokuro de otras variedades es su cultivo a la sombra previo a la cosecha. Durante un período de tres a seis semanas antes de la recolección, las plantas son cuidadosamente cubiertas.

Este proceso particular de sombreado limita la cantidad de luz que alcanza los brotes, lo que a su vez suprime la generación de catequinas, resultando en un té con menor astringencia y un aroma verdaderamente peculiar.

El aroma característico del té Gyokuro se asemeja al de la conocida alga Nori, utilizada comúnmente en la preparación del sushi. Este perfil aromático es el resultado directo de su proceso de cosecha único. La sombra obliga a los arbustos a adaptarse, fomentando un aumento en la producción de clorofila y otros nutrientes.

Hojas secas de té Gyokuro

Esto, a su vez, se traduce en un té con un contenido elevado de aminoácidos. Así, el té Gyokuro se distingue por sus cambios notables en cuanto a color y sabor.

La menor exposición al sol reduce la producción de catequinas, lo que aporta una suavidad y equilibrio únicos al té. La sombra, además, fomenta una mayor concentración de aminoácidos, contribuyendo a su distintivo perfil de sabor.

Estas características hacen del té Gyokuro una elección predilecta entre los amantes de los tés verdes, apreciando su singularidad y complejidad en cada taza.

El té Bancha

Es un verdadero tesoro entre los amantes de la infusión, un tesoro que a menudo pasa desapercibido en Europa. Este exquisito té verde de calidad media se obtiene de las hojas maduras de la planta Camellia sinensis, recolectadas con esmero en el mes de agosto. Lo que distingue al té Bancha es el tamaño de sus hojas, que han tenido la oportunidad de desarrollarse plenamente antes de ser cosechadas.

Este tesoro del mundo del té puede disfrutarse en su forma más pura, pero su versatilidad es asombrosa. Con frecuencia, se somete a un tostado ligero o se mezcla con arroz tostado, el resultado es una bebida que fusiona la profundidad del té Bancha con la fragancia y el sabor únicos del arroz tostado.

Bandeja con té verde bancha

A pesar de su notoria calidad, el té Bancha permanece en gran parte desconocido en Europa, a diferencia de su popularidad en Japón, donde es una opción de consumo común. Se le considera un té de menor graduación en comparación con su primo, el Sencha, pero aún así, dentro de esta misma variedad, encontramos 22 matices de sabor distintos. La diversidad de experiencias que ofrece es verdaderamente impresionante.

El sabor del té Bancha es una sinfonía de matices intensos que se despliegan en el paladar. Su perfil aromático evoca la frescura de la hierba del campo, transportándonos a un prado verde y tranquilo. Es interesante destacar que, a pesar de su notable sabor, el té Bancha es uno de los tés verdes con menor contenido de cafeína, lo que lo convierte en una elección perfecta para quienes buscan una experiencia refrescante sin el efecto estimulante de la cafeína.

Como todos los tés verdes, el té Bancha es una fuente rica en flavonoides, especialmente en catequinas, conocidas por sus propiedades antioxidantes. Además, este té se caracteriza por su bajo contenido de teína y una astringencia moderada, lo que lo convierte en una opción versátil que puede disfrutarse en cualquier momento del día.

El té Kukicha

Conocido por su singular composición con una mayor proporción de peciolos que de hojas, y en consecuencia, un contenido reducido de teína, se distingue por su perfil característico. En contraste con el té Bancha, cuyas hojas son grandes y prolongadas, el Kukicha se presenta en forma de pequeños fragmentos de tallos y peciolos.

El té Bancha, en contraposición al Kukicha, ostenta un contenido más elevado de teína, aunque su sabor es menos astringente. Sin embargo, el té verde Kukicha sobresale entre las variedades de té, especialmente ante la mirada de los nutricionistas, debido a su riqueza en calcio, minerales y vitaminas, lo que lo convierte en una elección sumamente saludable.

Este té, elaborado a partir de los tallos y las ramas de la planta del té verde, exhibe un mayor valor nutricional gracias a su composición única. El té verde Kukicha es altamente recomendado para aquellos individuos con deficiencia de calcio en su organismo, dado que este mineral es abundante en la planta. 

El té japones kukicha

De hecho, un solo vaso de té Kukicha puede contener hasta seis veces más calcio que un vaso de leche.

El contenido elevado de calcio en el té Kukicha contribuye positivamente a la salud dental, previene la formación de caries y se revela como un aliado para la prevención de enfermedades como la osteoporosis.

Es ampliamente promovido en las dietas macrobióticas debido a su potente capacidad alcalinizante, gracias a la presencia de minerales y vitaminas que neutralizan la acidez de los alimentos, facilitando la digestión, especialmente de vegetales y alimentos integrales.

El té verde Kukicha, al ser escaso en teína debido a su escasez de hojas, se convierte en una opción ideal para cualquier momento del día y es apto para personas de todas las edades, incluyendo a los adolescentes.

Además de su riqueza en calcio, el té Kukicha es una fuente abundante de otros minerales como el zinc, selenio, cobre, magnesio y flúor, así como de las vitaminas B, C y A, cruciales para mantener nuestra salud en óptimas condiciones.

Tés verdes chinos: ¡descubre su exquisita tradición!

Los tés verdes de China tienen una producción anual que roza las dos toneladas. Siendo los pioneros en la exploración de esta bebida, los chinos cuentan con una vasta gama de variedades, algunas de las cuales pueden resultar sumamente exclusivas y solo al alcance de las élites económicas. En sus inicios, el té verde chino era sometido a un proceso de cocción al vapor para detener la oxidación de las hojas, siguiendo una técnica que aún se practica en Japón. 

Sin embargo, durante la dinastía Ming, se popularizó la técnica actual de tostar las hojas en un wok, otorgándoles un sabor tostado y terroso, característico y diferente a los tés verdes japoneses.

La tradición de la producción de té verde en China se remonta a miles de años, y cada región de sus vastas provincias elabora sus propias y distintivas variedades. Algunas de estas infusiones se conocen en Occidente desde hace mucho tiempo, mientras que otras han llegado recientemente al mercado debido a la facilitación de las comunicaciones con los productores chinos de té.

Los deliciosos té verde chinos

Exploraremos algunos de los tés verdes chinos más renombrados, apreciados y consumidos. Uno de los exponentes más destacados en esta categoría es el té Gunpowder, también conocido como té verde de pólvora. Este té es reconocido por su peculiar presentación en forma de diminutas esferas

Las hojas de esta variedad se enrollan con destreza, adquiriendo la apariencia de proyectiles. Además de su distintiva forma, el té verde Gunpowder es apreciado por su sabor robusto y ahumado. Su origen se remonta a la Dinastía Tang, que gobernó en China desde el año 618 hasta el 907.

Es relevante mencionar que la mayoría de los tés Gunpowder se fabrican de manera automatizada en la actualidad, sin embargo, las opciones de mayor calidad aún son elaboradas de forma artesanal. No obstante, China no es el único país que produce esta variedad de té. Naciones como Sri Lanka y Taiwán también han incursionado en la producción de té Gunpowder, cada una con su toque característico.

El té Anji Bai Cha

A pesar de su denominación como “té blanco,” en realidad pertenece a la categoría de tés verdes. Esta peculiar nomenclatura se debe al tono excepcionalmente tenue de sus hojas, resultado de la escasa producción de clorofila en la variedad de planta de té utilizada en su confección. Los brotes de este exquisito té brotan en los albores de la primavera, y en las primeras luces del día, se tornan prácticamente blancos y transparentes.

El té Anji Bai Cha

La singularidad de esta variedad de té chino se descubrió en el año 1982, en la pintoresca ciudad de Anji, ubicada en la provincia de Zhejiang. Las hojas del té Anji Bai Cha, largas, elegantes y puntiagudas, se asemejan a las agujas de los pinos. Este particular té destaca por su alto contenido de aminoácidos, lo que le confiere un sabor dulce y delicado, muy apreciado por los conocedores.

El té Longjing

También conocido como el “Dragón Bienaventurado”, es considerado la joya de la corona entre los tés verdes chinos. Este exquisito brebaje se distingue por su calidad inigualable y es ampliamente aclamado en los círculos más exigentes de conocedores del té. 

Aunque algunas variedades de Longjing pueden alcanzar precios deslumbrantes, afortunadamente, también se puede encontrar esta maravilla asequible sin sacrificar su excelencia.

El té de Longjing

La magia detrás del té Longjing reside en su proceso de producción meticuloso y artístico. Las hojas de té Longjing se cosechan con gran cuidado y destreza, luego se someten a un tostado a mano que confiere a cada brote una forma plana y un color verde amarillento distintivo. 

Este proceso de tostado a mano es una tradición que ha sido transmitida de generación en generación por los productores de este tesoro verde.

Para apreciar plenamente la grandeza del té Longjing, es esencial seleccionar hojas de la cosecha de primavera, cuando la naturaleza despierta de su letargo invernal y los brotes son más tiernos y fragantes. Es durante este período que este té se encuentra en su apogeo, y su consumo es un rito que marca la transición de la estación fría a la cálida en muchas partes de China.

El té Mao Jian

De origen en la provincia de Henan, es una variedad de té verde que se distingue por sus diminutos brotes de hojas sin abrir y su exquisito sabor dulce. La denominación “Mao” hace referencia a la suave y aterciopelada pelusa que recubre estos brotes y las hojas más tiernas, mientras que “Jian” alude a la característica forma puntiaguda de las hojas.

El té de Mao Jian

Este té tan especial se cosecha tanto en primavera como en otoño, pero los ejemplares más destacados son los recolectados a principios de abril, antes de la llegada de las lluvias, cuando el crecimiento de las hojas aún es pausado. Sorprendentemente, para obtener apenas 50 gramos de té verde Mao Jian se requiere la recolección de aproximadamente 50,000 de estos delicados brotes.

El té Huang Shan Mao Feng

Es una variedad de té verde que encuentra su origen en la majestuosa montaña Huang Shan, que significa “montaña amarilla”, situada en la provincia de Anhui, China. Esta misma región es conocida por producir el afamado té negro Keemun. Lo interesante es que ambas variedades de té, el Keemun Mao Feng y el Mao Feng verde, se elaboran a partir de la misma planta de té.

El término “Mao” hace referencia al delicado vello blanco que recubre los brotes tiernos de la planta, mientras que “Feng” se traduce como pico, aludiendo a la forma puntiaguda de estos brotes. Los tés verdes Mao Feng de la más alta calidad son cosechados en los últimos días de marzo y los primeros de abril, justo antes del Festival de Qingming. 

Este festival, que tiene lugar a principios de abril y es ampliamente celebrado en China, marca un momento crucial para la cosecha de estos tés excepcionales.

El té Bi Luo Chun

Se distingue por su meticulosa elaboración manual, que implica el tostado de las hojas en woks calientes. Posteriormente, mientras las hojas se desecan, son hábilmente moldeadas en pequeñas espirales, delicadamente enrolladas entre las palmas expertas de los artesanos. 

Este té, originario de las majestuosas montañas de Dongting, en la provincia de Jiangsu, despliega un bouquet de fragancias florales que cautivan los sentidos. Al degustarlo, se desvela una infusión con matices dulces, adornada con notas afrutadas y un deje de nuez, que danzan en armonía en cada sorbo.

El te Bi Luo Chun

Para dar vida a tan solo un kilogramo de este tesoro verde, se requieren entre 14,000 y 15,000 de los más tiernos brotes, seleccionados con esmero para garantizar la calidad inigualable que caracteriza al Bi Luo Chun. 

Esta delicada variedad de té verde, cuyas espirales encapsulan la esencia misma de la naturaleza, nos ofrece una experiencia sensorial única, un regalo de la tierra que perdura en el paladar y en la memoria.

El té Liu An Gua Pian

Es notoriamente robusto, dulce y con un toque leve de astringencia. Originario de la provincia de Anhui, este té verde de singularidad centenaria, que se remonta al siglo VIII después de Cristo. 

Durante la dinastía Qing, este té fue honrado como tributo, ofrecido con reverencia al emperador y su ilustre familia. En sus primeros días, este peculiar té verde llevaba el nombre de “semilla de girasol” debido a la curiosa forma de sus hojas verdes, con rizos delicados. Más tarde, el nombre se acortó a Guan Pian, que, en su traducción, evoca la imagen de una “rebanada de sandía”.

El té Liu An Gua Pian

Lo distintivo del té Liu An Gua Pian radica en el meticuloso proceso de recolección, donde los cosechadores seleccionan con esmero solo las hojas maduras y desplegadas, de aproximadamente 4 centímetros de longitud, sin rastro alguno de tallos ni brotes incipientes. Estas hojas son sometidas a un proceso de prensado durante varias horas, seguido de una cuidadosa tostado y secado en woks. 

Una vez secas, son hábilmente acariciadas con brochas de bambú, que les otorgan una característica forma ligeramente curvada.

El té Tai Ping Hou Kui

Es una variedad de té verde que aún no ha ganado mucha popularidad en Europa, pero que goza de un estatus especial y famoso en China. Procede de una planta que produce brotes y hojas excepcionalmente largos. 

La elaboración de este té verde implica un proceso de tostado seguido de la compresión de los brotes entre una fina malla de alambre, algunos fabricantes incluso emplean una tela de algodón blanco para proteger las hojas durante este proceso. 

El té Tai Ping Hou Kui

Una vez que las hojas de té verde Taiping Hou Qui están completamente secas, adquieren un sabor característico que es el resultado de su interacción con la malla de alambre o la tela de algodón. Se recomienda preparar este té en un vaso alto o en una tetera de gran capacidad debido a la longitud inusual de sus hojas.

El té verde de jazmín

Fusiona la exquisita riqueza de los tés verdes tostados con la delicadeza y el dulzor subyacente de las flores de jazmín. Los tés verdes de jazmín más excepcionales se obtienen en las primeras etapas de la primavera y se guardan con meticulosidad. Tanto el té verde de jazmín en forma de hebras como las enigmáticas perlas de jazmín encuentran su origen en la provincia de Fujian, donde se cultiva esta verdadera joya de la botánica.

El té verde de jazmín

Para la confección del té verde en hebras, los brotes recién cosechados experimentan un proceso de marchitamiento que se extiende durante un par de horas, tras lo cual son sometidos a una suave fijación para evitar cualquier rastro de oxidación

A continuación, se pliegan con una delicadeza inigualable y, finalmente, se les somete a un proceso de secado. Sin lugar a dudas, esta técnica ancestral da lugar a una variedad de té de jazmín verdaderamente sublime.

En cuanto a las afamadas perlas de té verde de jazmín, aunque ostenten un precio ligeramente más elevado, su exclusividad es incuestionable. Para crear estas pequeñas joyas, las yemas compuestas por un único brote y dos sutiles hojas pasan por un proceso de marchitamiento exprés, seguido de un tostado minucioso y un delicado proceso de enrollado a mano. 

La destreza requerida para reunir dos o tres de estos brotes en diminutas bolitas es un arte que pocos maestros del té logran dominar por completo.

El té Zhu Ye Qing

Es una variedad de té verde verdaderamente excepcional, cultivado a altitudes que rozan los 3000 metros en la enigmática montaña Emei, situada en la provincia de Sichuan. La temporada de cosecha de este exquisito té verde da comienzo a finales de marzo y se prolonga hasta fines de abril. 

El té Zhu Ye Qing

Los expertos recolectores de esta variedad de té cuidadosamente seleccionan pequeños brotes compuestos por un delicado capullo y una diminuta hoja. 

La infusión resultante de este té verde Zhu Ye Qing se caracteriza por un color dorado con matices verdes, y su sabor es distinto, con una leve astringencia y sutiles notas que evocan el frescor de los brotes de bambú, la frescura de los espárragos jóvenes y la delicadeza de las castañas.

El té Tian Mu Yun Wu

Es conocido por sus hojas rizadas de un verde profundo que se cultivan en las majestuosas montañas de Tian Mu. Para obtener apenas un kilogramo de este té verde, se requieren casi 60,000 brotes tiernos cuidadosamente seleccionados a principios de abril. Lo que distingue al Tian Mu Yun Wu es su inigualable dulzura, su suavidad excepcional y su frescura inigualable, además de un regusto persistente y placentero que perdura en el paladar.

El té Tian Mu Yun Wu

Para apreciar plenamente la magia de estos pequeños brotes, se recomienda infundirlos en un vaso alto, permitiendo que absorban el agua lentamente mientras se deslizan con gracia hacia el fondo, manteniendo sus puntiagudas puntas hacia arriba, como si bailaran en el vaso.

El mundo del té verde es vasto y emocionante, lleno de una variedad de sabores y beneficios para la salud. Ya sea que prefieras el Sencha refrescante, el Matcha ceremonial, o cualquier otro tipo, el té verde tiene algo para todos. Así que, ¿por qué no empezar a disfrutar de una taza de esta bebida increíblemente versátil hoy mismo?
Dr. Isaac Heredia Martínez
Dr. Isaac Heredia Martínez
Médico Cirujano y Partero